Cine Nueva Tribuna

CRÍTICA DE CINE

La vida invisible de Eurídice Gusmão: Mujeres silenciadas

Drama dirigdo por Karim Aïnouz (Viajo Porque Preciso, Volto Porque te Amo) y protagonizado por Carol Duarte (Querer Sin Límites, Segunda Chance) y Julia Stockler (Gilda, Duas Caras).

La vida invisible de Eurídice Gusmão : CartelDrama| 139 min. | Brasil |  2019

Título: La vida invisible de Eurídice Gusmão.
Título original: A Vida Invisível de Eurídice Gusmão.

Dirección: Karim Aïnouz.
Guión: Murilo Hauser (Novela: Martha Batalha).
Intérpretes: Gregório Duvivier, Antonio Fonseca, Critina Pereira, Fernanda Montenegro.

Estreno: 22/11/2019 
Productora: RT Features / Pola Pandora Filmproduktions.

Distribuidora: Vértigo Films.

 

Sinopsis

En el año 1950, Eurídice, una joven de 18 años prodigiosa del piano que sueña con llegar a estudiar en el Conservatorio de Viena; y su hermana Guida, de 20, cuya única pasión en la vida es encontrar el verdadero amor, viven bajo la estricta tutela de sus padres en Río de Janeiro. Ambas hermanas son separadas por una mentira de su padre y acaban perdiendo la esperanza de volverse a ver.

Crítica de Vicente I. Sánchez:

La vida invisible de Eurídice Gusmão” fue uno de los libros más exitosos y vendidos de Brasil en 2015. Un interesante relato en el que la escritora Martha Batalha reflexionaba sobre el Brasil machista y excesivamente conservador de los años 50 y 60. Cuenta el destino trágico de dos hermanas, Eurídice  y Guida,  que sueñan con triunfar, salir del Brasil y encontrar el amor y la felicidad, pero que por distintas piruetas del destino se verán forzadas a separarse y a buscarse durante el resto de sus vidas.

Un material que daba para una buena película y que el director brasileño Karim Aïnouz ha sabido adaptar con brillante resultado. La versión cinematográfica de “La vida invisible de Euridice Gusmão” no se avergüenza de estar construida sobre las bases de la telenovela brasileña y el folletín clásico. No hay desgracia o desastre que no acontezca durante los extensos 139 minutos que dura esta cinta. Sin embargo el realizador sabe construir una historia que en todo momento funciona y que no llega a resultar empalagosa o excesivamente sensible.

La vida invisible de Eurídice Gusmão : Foto Fernanda Montenegro

“El director de “Madame Sata” deja claro desde los primeros minutos que estamos ante un trabajo especial, lleno de matices y recursos".

El director de “Madame Sata” deja claro desde los primeros minutos que estamos ante un trabajo especial, lleno de matices y recursos. En este sentido no hay mejor carta de presentación que ese metafórico y espectacular comienzo en el que Eurídice y Guido se pierden y no son capaces de encontrarse en la selva de Rio de Janeiro. Una secuencia que oscila entre el realismo y la ensoñación y en la que ya puede apreciarse un magnífico trabajo de fotografía de Hélène Louvart y una gran banda sonora de Guilherme y Gustavo Garbato.  El resultado es una atmosfera que por momentos recuerda al cine cromático de Almodóvar y en otros al intimismo y ensoñación de Wong Kar Wai.

La vida invisible de Eurídice Gusmão : Foto

La cinta no tarda en introducirnos en un mundo opresor y machista en el que las protagonistas tendrán que luchar y lograr sobrevivir. Al igual que el libro, la cinta propone reflexiones muy interesantes sobre la sexualidad, los prejuicios y el papel de la mujer a lo largo del siglo XX. No obstante el elemento más interesante de la película es el uso que hace del tiempo narrativo, con constantes saltos temporales. Un elemento que define la cinta, dándole un carácter y recuerdo nostálgico constante.

Uno de los grandes aciertos de la película es el reparto encabezado por Carol Duarte y Julia stockler. Juntas construyen unos personajes que se mueven con éxito en la frágil cuerda del drama y la lágrima fácil, pero con el suficiente carisma para no resultar aburridas o excesivamente dramáticas. Se sigue con bastante interés las aventuras de estas hermanas por encontrarse, incluso aunque la historia, imperfecta pero interesante, se exceda demasiado en el drama y le sobren bastantes minutos.

La vida invisible de Eurídice Gusmão : Foto

En definitiva son muchos los elementos que seducen y convencen en esta propuesta. Poco a poco Karim Aïnouz nos introduce en un mundo desolador y nos dirige hacia un emotivo y maravilloso final. Un epílogo en el que aparece la famosa actriz brasileña Fernanda Montenegro interpretando a una Eurídice al final de su vida. Un toque extra que le da a la cinta cierto aroma de clásico y de obra redonda. No por casualidad la película viene abalada con el Premio Un Certain Regard en el Festival de Cannes de 2019 y con la Espiga de Plata de la Seminci.