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CRÍTICA DE CINE DE NETFLIX

Spiderhead: La ciencia vs. la salud mental

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Spiderhead

Netflix (estrenos destacados) 17 de junio

Spiderhead

Título original

Spiderhead 
Año
Duración
106 min.
País
Estados Unidos Estados Unidos
Dirección

Guion

Rhett Reese, Paul Wernick. Historia: George Saunders

Música

Joseph Trapanese

Fotografía

Claudio Miranda

Reparto

, ver 12 más

Productora

Conde Nast Entertainment, Reese Wernick Productions, Screen Arcade, The New Yorker, Grand Electric, The Rebel Fleet. Distribuidora: Netflix

Género
Ciencia ficciónThriller | Drama carcelarioDrogas
Sinopsis
En un futuro próximo, se ofrece a presidiarios la oportunidad de someterse a experimentos médicos para acortar su sentencia. Uno de los sujetos, inyectado con una droga que genera sentimientos de amor, empieza a cuestionar sus emociones.
 
CRÍTICA

Spiderhead (2022), película dirigida por el realizador Joseph Kosinski, el mismo que esté año también estuvo detrás de la magnífica Top Gun: Maverick, es una interesante historia futurista y de índole distópica, que nos propone un fuerte cuestionamiento acerca del uso de la ciencia en la salud mental. Su trama está basada en el relato corto «Escape from Spiderhead», del autor George Saunders y que fue publicado en la revista The New Yorker en el año 2010. Partiendo de esta base, los guionistas Rhett Resse y Paul Wernick, responsables también de los guiones de Tierra de zombies (2009) y Deadpool (2016), logran contarnos, aclaro con bastante humor negro, lo que sucede en una futura e imaginaria prisión de lujo donde un científico millonario experimenta con diferentes drogas en los presos que cumplen largas condenas en dicho y particular recinto carcelario.

Steve Abnesti (un magnético y carismático Chris Hemsworth), el científico en cuestión, goza del permiso y aprobación de los presidiarios para las pruebas que realiza en ellos en esta especie de centro de rehabilitación de alto nivel. A este grupo de personas privadas de su libertad por diversos tipos de crímenes, se les coloca en parte baja de su espalda un aparato llamado “Movipack”, dónde se le suministra pequeños frascos con diversas drogas, que el mismo Steve y su ayudante Verlaine (Max Paguio) manejan desde sus celulares, subiendo o bajando las dosis, según el caso lo amerite y para así poder estudiar el comportamiento humano.

Algunas drogas son más leves al ingresar al cuerpo humano (hay una en particular que hace sentir un fuerte deseo sexual, otra que provoca la risa incontrolable), pero hay otras que son mucho más agresivas (una que hace se sienta miedo a cualquier cosa que se tenga enfrente, y la peor de todas, aquella que logra que el individuo se vuelva salvaje, incontrolable y hasta peligroso). Ninguno de los presos se niega o dice algo respecto a tener que sufrir de estas traumáticas experiencias, pero Jeff (Miles Teller), un joven que cumple de una severa condena por manejar borracho, chocar y de esa manera asesinar a su mejor amigo, empezará a negarse a recibir las dosis diarias de alguna de ellas y también comenzará a desconfiar de los pocos éticos métodos que aplican el Dr. Abnesti y su ayudante Max. Junto a su novia dentro de la prisión, Lizzy (Jurnee Smollett), quien se encarga de la cocina del lugar, tratarán de desentrañar que ocultos intereses se esconden en “Spiderhead”, el nombre real de la prisión y su director, un hombre tan encantador como siniestro.

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La cabeza de la araña es un thriller de acción por momentos muy entretenido, en otros muy perturbador, que incursiona sobre una temática muy desarrollada en el género de la ciencia ficción: el del uso de drogas para la experimentación científica, así como de la figura del llamado Mad Doctor. Se nota también muchísimo la influencia, obviamente salvando las distancias, de la famosa novela de Anthony Burgess, «La naranja mecánica» y lógicamente de la película homónima dirigida por el director Stanley Kubrick en 1971. Hay un gran paralelismo entre el experimento Ludovico que se le aplicaba en el centro de rehabilitación al delincuente Alex DeLarge en la historia de Burgess y las diferentes aplicaciones que reciben en sus cuerpos y mentes los presos de Spiderhead. Ambos métodos son éticamente cuestionables y hablan mucho sobre el poder que se les concede a los científicos, y la debilidad que sufren quienes son conejitos de indias de estos experimentos, más allá de estar pagando por sus delitos y culpas.

El agregado del humor negro es un logrado acierto en la historia, considero que todo el asunto sería mucho más solemne y difícil de digerir sin estos guiños. También se agradece la banda de sonido, llena de hits de los años 80’s de bandas como Hall and Oates, Roxy Music, Supertramp, entre otras, que muchos pensarán que no tienen nada que ver, pero en realidad ayudan a que la película sea más amena y accesible a los espectadores. Visualmente el trabajo del realizador Joseph Kosinski es increíble: otra vez la influencia de Kubrick, en espacios lineales, claustrofóbicos, diseñados a la perfección adentro de la prisión; hermosos escenarios naturales, una isla paradisíaca o algo así, por fuera de la misma. La fotografía, magnífica toda, está a cargo de Claudio Miranda, que ya trabajó bajo las órdenes de Kosinski en Oblivion: el tiempo del olvido (2013) y la ya nombrada Top Gun: Maverick.

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La cabeza de la araña quizás pueda ser una película controvertida por el tema que trata y su futuro efecto en la sociedad moderna, pero no deja en ninguno instante de ser un relato de fantasía inteligente y reflexivo, extremadamente grato de ver, con un elenco chico, pero muy eficiente, y un último tramo que no da respiro: llega justo y cumple por completo las expectativas de quien firma esta nota. CineFreaks.