Cine Nueva Tribuna

CRÍTICA DE CINE

Libertad: Verano 2019

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Libertad

Próximos estrenos España 19 de noviembre

Libertad

Título original

Libertad
Año
Duración
104 min.
País
España España
Dirección

Guion

Clara Roquet

Música

Paul Tyan

Fotografía

Gris Jordana

Reparto

Productora
Coproducción España-Bélgica; 

Avalon P.C, Lastor Media, Bulletproof Cupid

Género
Drama | Adolescencia
Sinopsis
La familia Vidal pasa en su casa de verano las últimas vacaciones de la abuela Ángela, que sufre Alzheimer avanzado. Por primera vez en su vida, Nora, de 14 años, siente que no encuentra su lugar. Los juegos de niños le parecen ridículos y las conversaciones de los adultos todavía le van grandes. Pero todo cambia con la llegada de Libertad, de 15 años e hija de Rosana, la mujer colombiana que cuida a Ángela. Rebelde y magnética, Libertad se convierte en la puerta de entrada a un verano distinto para Nora, y las dos chicas rápidamente forjan una amistad intensa y desigual. Juntas salen de la burbuja de protección y confort que supone la casa familiar, descubriendo un mundo nuevo en el que Nora se siente más libre que nunca.
 
CRÍTICA

En los cortometrajes que dirigió antes de saltar a la piscina del largometraje, Clara Roquet  plantaba el germen de su ópera prima. Libertad es una mezcla de esa aproximación a la figura de la empleada doméstica sometida a los intensivos cuidados de una anciana dependiente que presentó en El adiós (2015) y esa transición hacia la madurez de las protagonistas de Les bones nenes (2016), pero en un formato más amplio que, sin embargo, no pierde ni un ápice de la intimidad que la cineasta y guionista ha imprimido en trabajos previos. Enmarcada en un coming-of-age veraniego, el film nos ofrece una lectura sin subrayados ni maniqueísmos sobre el privilegio de clase a través del encuentro de Nora, adolescente acomodada de vacaciones en la casa familiar de la Costa Brava, y la Libertad del título, hija de la cuidadora colombiana de la abuela del clan con alzhéimer. Lo que empieza siendo un reconocible relato de amistad y fascinación por alguien deriva en una toma de conciencia de la posición social y el decalaje que implica. Esta desigualdad está visiblemente representada en la relación entre Teresa, la madre que encarna una burguesía paternalista, frustrada y falsa; y Rosana, la criada productiva símbolo del proletariado cuyos sueños están castrados. Una de las grandes virtudes de Libertad es vehicular este discurso por medio del contraste de unos personajes de carne y hueso, ni blancos ni negros, con los que es tan fácil empatizar como rechazar, en mayor o menor medida.

Nombre propio: tráiler de «Libertad», ópera prima de Clara Roquet que se  presentará en la Semana de la Crítica | eamcinema | noticias de cine  independiente y de autor

Con el inevitable recuerdo de Roma (Alfonso Cuarón, 2018), pero sin los grandes despliegues de los que el mexicano hacía gala, Roquet cuece a fuego lento una película muy cercana en su puesta en escena, apoyada en una cotidianidad que, latentemente, crece hacía un tercer acto donde las emociones, al desnudo, se intensifican para culminar en una última escena tan realista como descorazonadora. Equilibrada entre la sencillez de las conversaciones y la elocuencia de sus silencios, este luminoso y a la par crudo cuento de verano es reforzado gracias a un excelente reparto que da lo mejor de sí mismo como si no le costase nada. Nicolle García y, especialmente, Maria Morera sostienen el peso de la obra con una muestra de espontaneidad que, desde una dirección afinadísima, llega a las cotas sentimentales que los conflictos dramáticos piden. En el plantel de secundarias, Nora Navas y Carol Hurtado aportan presencia a esas madres de distinta índole, pero con más similitudes de las que creen, ya sea por la preocupación hacia sus hijas como por el gusto en los vestidos; a la que cabe añadir una Vicky Peña que se roba cada una de sus secuencias.

Libertad', la ópera prima de Clara Roquet, competirá en la Semana de la  Crítica de Cannes

A esta modélica puesta de largo, sin embargo, tenemos que achacarle las (probables) odiseas de financiación que han llevado a rodar la producción íntegramente en castellano, en lugar de apostar por ese bilingüismo catalán-castellano que de bien seguro estaría presente en esa casa. Porque, sin negar su inmaculada labor, chirría observar a actrices como Navas y Peña en el litoral bravo y no comunicarse en catalán entre ellas. Dejada atrás la manía, Libertad es otro exponente de ese cine femenino del último lustro filmado en nuestro país, de mirada extremadamente sensible al presente y pasado próximos, como el de Carla Simón o Belén Funes, quienes han colaborado con Roquet en la que nos ocupa. Un debut de una madurez abrumadora –no en vano, la directora se ha fogueado en los libretos de algunas de las mejores propuestas de la última década como la trilogía de Carlos Marqués-Marcet o la Petra de Jaime Rosales (2018)-, que merece toda la atención y el reconocimiento que le puedan llegar.